Sentí frío y tu me abrigaste. He caído y tu me levantaste.
Una mujer con determinación a mi vida le dio dirección.
Gracias a ti hoy soy feliz. Cuando llegaste aprendí a vivir,
y es que gracias a ti hoy puedo ser feliz.
Consciente de que a veces yo desenfreno, cuando me toca
y me habla me tranquilizo y me freno.
Agradecido, y sí lo se, que te he faltado el respeto,
gracias por todavía seguir aquí.
Gracias por ser parte de mi vida.
Para donde corres .
Hace 15 años

No hay comentarios:
Publicar un comentario